Canciones del net0e

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sábado, 13 de marzo de 2010

Consejos y Sugerencias para Conquistar a una Mujer

Todos los hombres, constantemente nos preguntamos ¿Cuál es el camino más corto, seguro y directo para llegar al corazón de una mujer?

La persona, ser humano, que lo encuentre después de comercializarlo, seguramente seria elevado al plano celestial. Pero, por desgracia, no hay una forma segura o infalible para llegar a su corazón sin tener que sacrificar parte de nuestro ser, pues las mujeres, además de ser bellas, son muy especiales por lo general.

Debes saber que no hay camino seguro al corazón de una mujer, sólo senderos al borde de precipicios y caminos sin mapas ni brújulas, tapizados de peñascos, de arbustos espinosos y con serpientes ponzoñosas.

Pero, si el amor es muy grande y no te puedes controlar ante sus encantos sigue fielmente los siguientes consejos para conquistar el corazón de tu amada.

Recuerda, conserva en tu mente y en tu corazón los siguientes consejos, síguelos fielmente y seguramente llegarás al corazón de la mujer que amas.

Lávate los dientes.
No te rasques los “güevos” frente a ella.
Regálale flores y muchos, pero muchos, presentes.
Levanta la tapa del inodoro antes de orinar y recuerda bajarla después.
Lávate las manos cuando salgas del baño.
No mastiques con la boca abierta.
No eructes fuerte o, mejor, no eructes jamás.
No seas pedorro.
No hables mal de su madre: ámala como a tu propia madre.
No digas palabrotas.
Ríete siempre de sus chistes.
No la celes o, si acaso, sólo un poquito.
Deja que ella tenga celos de ti. Ella sí puede.
No dejes la toalla tirada en el piso.
No le digas que ella no sabe conducir.
No llegues tarde a casa. Sal de trabajar y vete de inmediato para tu casa.
No te entretengas con los amigos. O, mejor, no tengas amigos.
Ni sueñes con tener amigas.
Nunca mires ni hables de las tetas o del culo de las amigas de ella.
No seas tacaño. Usa cuando menos dos tarjetas de crédito.
No mires a otras mujeres. Es más, no existen otras mujeres.
No hables de tu ex. Nunca tuviste a nadie antes que ella.
Díle “Te amo”, al menos 24 veces al día.
Aprende a cocinar.
Lava los platos y deja la cocina limpia.
Arregla la cama (siempre).
Llámala desde cualquier lugar, especialmente cuando estés más ocupado.
Deja que se compre ropa, zapatos, etc., siempre que quiera. Es más, acompáñala a caminar durante horas eligiendo lo que quiera comprar (y sonríe mientras caminas).
Deja que ella converse durante horas por teléfono y, si puedes, págale la factura del movil.
No ronques.
Recuerda que no te gusta el fútbol y que odias las carreras de Fórmula I.
Aféitate todos los días para que no la lastimes.
No pienses solamente en sexo, pero tampoco exageres en el otro sentido; propónselo con frecuencia, aunque estés cansado o sin ganas.
Respeta cuando a ella le duela la cabeza, pero si ella te lo pide, complácela de inmediato. ¡ Ah, y no te vayas a quedar dormido inmediatamente después ! Debes mirarla a los ojos y acariciarla hasta que sea ella quien se quede plácidamente dormida.
Dile en todo momento que ella es la mujer más bella que jamás has visto.
Siempre usa desodorante.

Dime, sinceramente, aun te interesa conquistar a esa mujer?

Entender lo que la Gente Quiere.

A mi entender, hay dos causas por las que en ocasiones no entendemos lo que la gente quiere o nos intenta decir, una porque no sabe expresarse y otra porque no le entendemos, la primera es causa de esa persona y la segunda de nosotros.

Cuando esto sucede, cualquiera de las dos situaciones, lo que se recomienda, es buscar lo que realmente quiere, preguntándole directamente y haciendo uso hasta de lo mas sencillo para captar y entender cual es la necesidad original que quiere satisfacer.

Para ejemplificar lo anterior, les traigo un escrito cuyo mensaje final es muy simple, espero que lo disfruten:
Érase una vez un emperador chino cuya hija estaba a punto de celebrar el séptimo cumpleaños. El emperador decidió que, en lugar de darle una sorpresa, ella era lo suficientemente mayor para saber qué quería como regalo de cumpleaños. Así que le preguntó a su hija, qué quería. "Me gustaría que me regalaras la luna", le dijo ella.

El emperador se sorprendió mucho, pero como le había prometido lo que quisiera, hizo llamar a su mejor ingeniero y le dijo que se las arreglara para traerle la luna a su hija.

El ingeniero se inquietó mucho, pero formó un equipo para conseguir una torre de bambú que llegara hasta la luna. La estructura llegó hasta el cielo, pero cuánto más alta era, más se tambaleaba y al final se fue abajo, lastimando a los hombres que estaban trabajando en ella en esos momentos. El emperador se puso furioso y le desterró.

Entonces llamó al científico más destacado del país y le hizo la misma petición. Se trataba de un hombre muy inteligente, y decidió utilizar la última tecnología para llevar a cabo la tarea. Construyó un gran cohete para rodear la luna, y cogerla con un gran gancho para bajarla a la tierra. Al final, lanzó el cohete en el que cabalgaban los mejores técnicos que pudo encontrar. Pero cuando despegó, el cohete explotó en mil pedazos y los técnicos salieron volando. El emperador se enfadó aún más que antes y lo mató.

Entonces se le ocurrió acudir al filósofo de la corte y le encargo que trajera la luna a su hija. El filósofo pensó detenidamente y le dijo a la hija del emperador:
- He oído que quieres la luna para tu cumpleaños.
- Así es- contestó ella.
- ¿Qué es la luna?- le preguntó él.
Ella respondió gesticulando con las manos:
- Es una gran bola blanca así de grande.
Entonces el filósofo localizó una gran bola blanca del tamaño que ella le había mostrado con sus brazos y se la llevó al emperador para que se la regalara a su hija.
Y por siempre todos vivieron muy felices.

Conseguir lo Bueno de lo Malo

Una de las muchas ventajas del ser humano es tener la oportunidad de decidir y no tan solo eso sino razonar antes de hacerlo.

Hay ocasiones en que la gente se va por el mal camino argumentando que ese fue el ejemplo que le dieron sus padres, sin embargo hay otros que lo duro de su niñez les sirve como aliciente para hacer todo lo contrario.

A continuación les traigo una historia de dos jóvenes que a pesar de haber escogido caminos diferentes, al llegar a su madurez, tuvieron la misma respuesta a una pregunta que les hicieron:


Eran dos hermanos criados
en el mismo hogar, cercanos entre ellos,
pero muy distintos el uno del otro.

Habían compartido la dura experiencia de
crecer junto a un padre alcohólico,
autoritario, irresponsable, el cual estuvo
varias veces en la cárcel por creer vivir
bajo su propia jurisdicción.

El hermano mayor se convirtió en
alcohólico, dejó la escuela y se casó.

Frecuentemente maltrataba a su familia,
apenas trabajaba y en repetidas ocasiones
tenía problemas con la policía.

Cuando en una ocasión le preguntaron
porqué actuaba de esa manera, él contestó:
- Con un padre y una infancia como la
que tuve, ¿Cómo hubiera podido ser distinto?

El hermano menor, a pesar de los
problemas y dificultades, nunca dejó de
estudiar, se casó y se convirtió en un
atento esposo y en un buen padre.

Era también un empresario exitoso que
aportaba mucho a su comunidad.

Un día, en una entrevista, le
preguntaron a qué atribuía el éxito
que en su vida había tenido, y respondió:
- Con un padre y una infancia así,
¿Cómo hubiera podido ser distinto?


Es muy fácil seguir los malos ejemplos, dejarse llevar por el vicio y la maldad, entregarse a lo fácil; para muchos la maldad no se crea ni se destruye, solo se transforma, pero a mi entender la maldad no existe, simplemente es ausencia de Dios.

Randy Pausch Last Lecture La Ultima Leccion

El 18 de septiembre de 2007, el profesor y científico Randy Pausch tenía previsto dirigirse a 400 estudiantes y colegas de la Universidad Carnegie Mellon para cumplir con una tradición académica denominada 'Última lección' (Last Lecture).

Lo que nadie se esperaba es que abriese su intervención con un anuncio: tenía cáncer de páncreas y los médicos le daban entre tres y seis meses de vida. "Es lo que es y no podemos cambiarlo", aseguró, antes de afrontar la charla con un humor y sentido común que le convirtieron en una celebridad.

'Cómo cumplir verdaderamente los sueños de tu infancia' se tituló aquella última lección sobre la perseverancia, una lección de vida y muerte que, gracias a Internet, se convirtió en un éxito mundial y, después, en un libro escrito junto a Jeff Zaslow, reportero del 'Wall Street Journal', titulado 'The Last Lecture'. Hoy es un 'best-seller' que ha llegado a 32 idiomas y ha vendido más de cinco millones de ejemplares.

"Estoy intentando meterme en una botella que un día aparecerá en la playa para mis hijos", aseguró en aquella lección para intentar explicar sus motivos. No en vano, Pausch, considerado como una de las 100 personas más influyentes por 'Time', insistía en que tanto su charla como su libro estaban preparados para sus hijos, de cinco, dos y un año de edad.

Para intentar frenar el cáncer, este profesor se sometió a agresivas cirugías y quimioterapia experimental. Pero la enfermedad siguió su curso y casi 10 meses después de anunciarlo, Pausch falleció en su casa de Chesapeake, Virginia, a los 47 años.

Sus últimos meses de vida fueron una verdadera crónica de una muerte anunciada y amplificada por su éxito global en la Red.

Seis sueños hechos realidad

"La experiencia es lo que logras cuando no consigues lo que quieres", escribe en 'The Last Lecture' este científico que no será recordado por sus descubrimientos. "Estoy en mejor forma que muchos de ustedes", clama Pausch tras anunciar el cáncer en su 'última lección' antes de ponerse a hacer flexiones.

No quiso hablar de cáncer, sino de sus seis sueños infantiles: estar en gravedad cero, jugar en la NFL, firmar un artículo en la enciclopedia 'World Book', ser el Capitán Kirk, ganar un peluche y ser un creativo de Disney. Consiguió cumplirlos todos, íntegros o en versiones reducidas.

No llegó a Capitán Kirk, pero gracias a su popularidad, el director J. J. Abrams le invitó a interpretar un papel con una línea de texto en la última película de Star Trek, que se estrenará en 2009.

También tuvo sus 25 segundos de ingravidez gracias a la NASA. Y la enciclopedia 'World Book' le invitó a escribir su entrada sobre 'realidad virtual', materia en la que es experto.

Tampoco logró su sueño de convertirse en creativo de Disney, pero si les ayudó con algunas atracciones de realidad virtual para Disney World. Y su sueño de jugar en la NFL se vio cumplido a medias cuando, un mes después de su lección, fue invitado a recibir pases en un entrenamiento de los Pittsburgh Steelers.

En la Universidad Carnegie Mellon destacan su "enorme impacto". Jared L. Cohon, presidente del centro, aseguró en un comunicado que su "amor por la enseñanza, su sentido del humor y su brillantez" se unieron para crear Alice, un programa para niños que en un entorno de dibujos amigables les enseña los primeros pasos de la programación.

También aprovechó su fama para llamar la atención sobre la necesidad de investigar el cáncer, sin perder nunca su sentido del humor, heredado de su madre: "Tras doctorarme, mi madre me presentaba así: "Éste es mi hijo. Es doctor, pero no de los que alivian a la gente", decía sobre ella, que todavía vive y que, por suerte, se equivocó por completo en su comentario.

Una Leccion de Vida


Los niños son el mejor ejemplo de vida que hay y habrá en nuestra existencia, basta ver la sinceridad de sus actos para hacernos reflexionar y tomar de ejemplo para corregir todo lo malo que hemos aprendido.

Cuentan que hace ya un tiempo, un hombre castigó a su pequeña niña de 3 años, por desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado.

El dinero era escaso en esos días, por lo que explotó en furia, cuando vio a la niña tratando de envolver una caja para ponerla debajo del árbol de navidad.

Sin embargo, a pesar del regaño, la niña le llevó el regalo a su padre a la mañana siguiente y dijo: "Esto es para ti, papito".

El se sintió avergonzado de su reacción de furia. Pero éste volvió a explotar cuando vio que la caja estaba vacía. Le volvió a gritar diciendo: "¿Que no sabes que cuando das un regalo a alguien se supone que debe haber algo adentro?

La pequeñita lo miró hacia arriba con lagrimas en lo ojos y dijo: "Papito, no está vacía, yo soplé besos dentro de la caja, todos para ti, papito..."

El Padre se sintió morir; puso sus brazos alrededor de su niña y le suplicó que lo perdonara.

Se ha dicho que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama por años y siempre que se sentía derrumbado, tomaba de la caja un beso imaginario y recordaba el amor que su niña había puesto ahí.

En un forma muy sensible, cada uno de nosotros hemos recibido un recipiente dorado, lleno de amor incondicional y besos de nuestros hijos, amigos, familia o de Dios.

Nadie podría tener una propiedad o posesión más hermosa que ésta. ¿La estás aprovechando como debes?

Hay que vivir el Ahora

Un buen amigo me dijo un vez que ‘la vida es lo que esta sucediendo mientras nos ocupamos de hacer planes’.

Y ahora, a la vuelta de los años, me doy cuenta de cuanta razón encierran esas palabras, pues, mientras nos ocupábamos haciendo planes, nuestros hijos crecían, la gente que amábamos se alejó o, lo mas triste, murió, nuestro cuerpo ya perdió su forma, y nuestros sueños ya se están desvaneciendo.

Nadie puede garantizar que estemos aquí mañana. “Ahora” es el único tiempo que tenemos. Vivimos temiendo lo que pudiera pasar en el futuro: que no tengamos suficiente dinero, que nuestros hijos tengan problemas, que podemos enfermar o hasta morir.

La mejor estrategia para combatir el miedo a vivir el “Ahora” es aprender a concentrar nuestra atención en el presente.

Todos, en esta vida, tenemos sueños y cuando no los logramos nos llenamos de desaliento, la palabra secreta para atacar esa sensación de fracaso es la perseverancia del día a día, es decir “Ahora”.

Siempre ten presente estas cosas de la vida:

Que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco y los días se convierten en años.

Lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

Detrás de cada línea de llegada, siempre hay una de partida.

Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés viva, siéntete vivo.

Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas.

Sigue aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota.

Cuando no puedas trotar, camina.

Cuando no puedas caminar, usa el bastón.

¡Pero nunca te detengas!

Madre Teresa de Calcuta

Diferencia entre persona madura e inmadura

Las personas inmaduras quieren controlar la vida de su pareja.
Las personas maduras, saben que si su pareja es realmente suya, no hay necesidad de control.

Las personas inmaduras te gritan porque no las llamas.
Las personas maduras están demasiado ocupadas y solo se limitan a decirte con poemas, y mensajes dulces, que la recuerdes.

Las personas inmaduras monopolizan el tiempo de su pareja.
Las personas maduras se dan cuenta de que un poco de espacio, hace del tiempo juntos algo mas especial.

Las personas inmaduras no perdonan y se castigan y castigan por el rencor.
Las personas maduras perdonan, ofrecen su hombro y un pañuelo.

Las personas inmaduras tienen miedo de estar solas.
Las personas maduras lo utilizan como tiempo para su crecimiento personal.

Las personas inmaduras ignoran a las buenas personas.
Las personas maduras ignoran a las malas.

Las personas inmaduras lastimadas por alguien, hacen que todos lo paguen por eso.
Las personas maduras saben que fue sólo una persona y nada más.

Las personas inmaduras se enamoran y persiguen sin descanso.
Las personas maduras saben que algunas veces el que tu amas, te amará y si no continúan su camino sin rencor.

Las personas inmaduras te hacen que vuelvas a casa.
Las personas maduras hacen que quieras siempre volver a casa.

Las personas inmaduras dejan su agenda abierta y esperan a que su pareja hable para hacer planes.
Las personas maduras hacen sus planes y cariñosamente notifican a su pareja para que ellos se integren como mejor les convenga.

domingo, 7 de marzo de 2010

Todo lo que es ser Madre

Estábamos sentados a la hora del almuerzo cuando mi hija casualmente mencionó que ella y su marido estaban pensando en “formar una familia”.
- Estamos haciendo una encuesta – bromeó – ¿Crees tú que debería tener un bebé?
- Te va a cambiar la vida – dije yo, manteniendo un tono neutral.
- Ya sé – dijo ella, – no más dormir el fin de semana, no más vacaciones espontáneas – pero no era a eso a lo que yo me refería.

Miré a mi hija, tratando de decidir qué decirle.

Quería contarle que las heridas físicas de tener un bebé sanarían, pero convertirse en madre le dejaría una herida emocional tan grande que la haría para siempre vulnerable…
Quería decirle que nunca más leería el diario sin preguntar: y si ese hubiera sido MI hijo?”.
Que cada caída de avión, cada casa que se incendia, cada accidente de tránsito la van a perseguir. Que cuando vea una foto de un niño hambriento, se preguntará si no hay nada peor en la vida que ver a tu propio hijo morir.


Miré sus manos con manicure y su perfecto traje de dos piezas y pensé que sin importar cuan sofisticada es ella, convertirse en madre la reducirá al nivel más primitivo donde lo más importante es proteger a su crío. Que el llamado urgente de “mamá!!!” le hará quebrar su fuente de cristal más fino sin siquiera dudarlo. Me gustaría advertirle que sin importar cuantos años ha invertido en su carrera, serán descarrilados por la maternidad.

Podrá contratar una nana, pero algún día tendrá que ir a una importante reunión y recordará el dulce olor de su bebé.Tendrá que endurecer su corazón para no volver corriendo a casa, solo para asegurarse de que está bien.

Quería decirle a mi hija que las decisiones comunes de cada día ya no serán rutina. Que la decisión de un niño de 5 años de ir al baño de varones en Mac Donald’s en vez de el de mujeres será un problema gigante. Allí, en medio de las bandejas y los gritos de otros niños, los asuntos de independencia e identidad de género chocarán contra la idea de un pedófilo esperando en ese baño de varones.

Cualquier decisión que tome en la oficina, la repensará constantemente como madre. Mirando a mi atractiva hija, le quería asegurar que eventualmente perderá los kilitos de más del embarazo, pero nunca más se sentirá igual consigo misma.

Que su vida, ahora tan importante, pasará a segundo plano una vez que su bebé haya nacido.


Ahora que ella daría su vida en un momento por salvar a su bebé, también comenzará a pedir por más años de vida, no para cumplir sus sueños, sino para ver los de sus hijos cumplidos. Quería decirle que la cicatriz de la cesárea y las estrías se convertirían en sus medallas de honor.


La relación de mi hija y su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Ojalá ella entendiera cuánto más se puede amar a un hombre que es cuidadoso para poner talco a su bebé o que siempre tiene tiempo para jugar con él. Quiero que sepa que se volverá a enamorar de su marido por razones que ahora encontraría muy poco románticas.


Quisiera que ella pudiera sentir el lazo que tendrá con otras mujeres que han tratado de detener guerras, acabar con los prejuicios y no manejar bajo los efectos del alcohol. Quiero describirle a mi hija la felicidad que se siente al ver a tu hijo aprender a andar en bicicleta.


Quiero capturar para ella la risita divertida de un bebé cuando toca por primera vez el pelaje de un perrito o de un gato. Quiero traspasarle esa alegría.


- Nunca te arrepentirás – dije finalmente.


La mirada interrogante de mi hija me hizo notar lágrimas en mis ojos. Me acerqué a ella, apreté sus manos y le deseé lo mejor, ya que había recibido el más maravilloso de los llamados…

El Buen Hijo

Tres mujeres iban a una fuente a llenar sus cántaros con agua. Junto a la fuente, en una banca de piedra, estaba sentado un anciano que las observaba en silencio y escuchaba sus pláticas.

Las mujeres estaban alabando a sus respectivos hijos. Decía la primera: “Mi hijo es tan esbelto y ágil que nadie se le compara”. La segunda decía: “Mi hijo canta como un ruiseñor. Nadie en el mundo tiene una voz tan bella como la suya”. “Y tú ¿Qué dices de tu hijo?”, le preguntaron a la tercera, que estaba callada. “No sé que decir de mi hijo”, respondió. “Es un buen muchacho, como muchos. No sabe hacer nada en especial….”.

Cuando los cántaros estaban ya llenos, las tres mujeres volvieron a sus casas. El anciano las seguía a poca distancia. Los cántaros estaban muy pesados y los brazos de las mujeres casi se vencían.

De pronto se detuvieron para descansar sus pobres espaldas adoloridas. En eso, vinieron a su encuentro los tres jóvenes. El primero improvisó un espectáculo: apoyaba las manos en la tierra y caminaba con los pies al aire, luego hacia unos saltos mortales. Las mujeres que lo veían decían: “¡Que joven tan hábil!”. El segundo joven entonó una canción. Tenia una voz tan esplendida que bordaba armonías en el aire. Las mujeres lo escuchaban con lagrimas en los ojos, y decían: “¡Es un ángel!”. El tercer joven se dirigió hacia su madre, tomo el pesado cántaro y se puso a cargarlo junto a ella.

Las mujeres le preguntaron al anciano: “¿Qué piensas de nuestros hijos?”. “¿Hijos?”, exclamó maravillado el anciano: “Yo nada más he visto uno solo”. “Por sus frutos los conoceréis".

¿En que se apoya tu Amor?

Pensamiento sobre el Amor. Los distintos motivos que pueden sostenerlo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

El Canasto de Carbon

Cuenta la historia de un anciano que vivía con su nieto en una hermosa granja en las montañas de Kentucky. Cada mañana, el abuelo se levantaba muy temprano y sentándose en la mesa de la cocina, comenzaba a leer su vieja y estropeada Biblia.

Su nieto quería ser igual que su abuelo, y por un tiempo trató de imitarlo, sentándose con él a leer la Biblia. Pero un día, el joven preguntó:- “Abuelo, yo intento leer la Biblia, me gusta, pero yo no la entiendo, y lo cuando logro entender algo, se me olvida en cuanto cierro el libro. ¿Qué hay de bueno en leer la Biblia?”

El abuelo, calladamente, dejó de echar carbón en la estufa y entregándole el viejo canasto de carbón a su nieto, le dijo:- “Baja con el canasto de carbón al río y tráeme el canasto lleno de agua.”

El muchacho hizo tal y como su abuelo le dijo, pero toda el agua se salió antes de que él pudiera volver a la casa. El abuelo se rió y le dijo:- “Tendrás que moverte un poco más rápido la próxima vez.”, y lo envió nuevamente al río con el canasto de carbón.

Esta vez, el muchacho corrió más rápidamente, pero de nuevo el canasto estaba vacío antes de que llegara de vuelta a la casa. Ya sin respiración, le dijo a su abuelo que era “imposible llevar agua en un canasto”, y fue a conseguir un balde a cambio.

Pero el anciano le respondió: - “Yo no quiero un balde lleno de agua... ¡yo quiero un canasto lleno de agua!... tú puedes hacer esto, simplemente no estás intentando lo suficiente, así ve de nuevo al río e inténtalo una vez más.”

A estas alturas, el muchacho sabía que era imposible, pero quería mostrarle a su abuelo que aún cuando corriese tan rápido como podía, el agua se saldría del canasto antes que llegase a la casa.

Así que el muchacho sacó el agua del río y corrió tan rápido como pudo, pero cuando llegó donde su abuelo el canasto estaba de nuevo vacío. Ya sin poder respirar, dijo:- “¡Mira abuelo, esto es inútil!”

- “¿Por qué piensas que es inútil?”, le dijo el anciano, “mira dentro del canasto.”

El muchacho miró y por primera vez comprendió que el canasto parecía diferente... en lugar de un sucio canasto carbonero, había un canasto limpio y resplandeciente.

- “Hijo” - dijo el abuelo – “esto es lo que pasa cuando tú lees la Biblia... tal vez no puedes entender o recordar todo lo que has leído, pero cuando la lees, te irá cambiando el interior. Esa es la obra de Dios en nuestras vidas. Él quiere cambiarnos desde adentro hacia fuera... y lentamente transformarnos en la imagen de su amado Hijo.”

jueves, 25 de febrero de 2010

La Fuerza del Amor

El núcleo del amor es la fuerza, el valor que mostramos para luchar por lo que amamos, la fortaleza para defender lo que más apreciamos, enfrentar desafíos, superar barreras, derribar obstáculos.

Cuando el amor es auténtico surge con la fuerza de la audacia, el atrevimiento, la osadía que nos lanza a correr riesgos para conquistar lo que amamos; es en esa entrega sin condiciones donde surgen fortalezas donde antes no las había.

El amor nos da el valor de:

- Luchar por nuestros sueños.
- Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
- Modificar nuestra propia existencia.
- Cambiar nuestro ser.
- Rebasar el límite de nuestras potencialidades.

El amor nos da la fuerza:

- Para respetar a los seres que amamos.
- Para sonreír a pesar de las adversidades.
- De la humildad para pedir perdón.
- La grandeza de la comprensión.
- La nobleza de perdonar.

El amor nos da el poder:

- Para manifestar nuestras emociones.
- Para alcanzar estrellas.
- Para convertir nuestros sueños en realidades.
- Entregar nuestra vida por un ideal.

El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible.

El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como un ser excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.

-Amar a tu prójimo como a ti mismo
- El valor para luchar por tus hijos.
- Cuidar de tus padres.
- Hacer feliz a tu pareja.
- Conceder el perdón a tu enemigo.
- Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.

Pregúntate:

¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo, de convertirte en el ser que estás llamado a ser?
¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral digna de las manos que te crearon?
¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios?
¿Tienes la fuerza del amor?

Los Instantes Perdidos Reflexion PPS

La Bolsa de Agua Caliente

Una noche yo había trabajado mucho ayudando a una madre en su parto; pero a pesar de todo lo que hicimos, murió dejándonos un bebé prematuro y una hija de dos años. Nos iba a resultar difícil mantener el bebé con vida porque no teníamos incubadora (¡no había electricidad para hacerla funcionar!), ni facilidades especiales para alimentarlo

Aunque vivíamos en el ecuador africano, las noches frecuentemente eran frías y con vientos traicioneros. Una estudiante de partera fue a buscar una cuna que teníamos para tales bebés, y la manta de lana con la que lo arroparíamos. Otra fue a llenar la bolsa de agua caliente. Volvió enseguida diciéndome irritada que al llenar la bolsa, había reventado. La goma se deteriora fácilmente en el clima tropical. "¡Y era la última bolsa que nos quedaba!", exclamó, y no hay farmacias en los senderos del bosque". "Muy bien", dije, "pongan al bebé lo más cerca posible del fuego y duerman entre él y el viento para protegerlo de éste. Su trabajo es mantener al bebé abrigado".

Al mediodía siguiente, como hago muchas veces, fui a orar con los niños del orfanato que se querían reunir conmigo. Les hice a los niños varias sugerencias de motivos para orar y les conté lo del bebé prematuro. Les dije el problema que teníamos para mantenerlo abrigado y les mencioné que se había roto la bolsa de agua caliente y el bebé se podía morir fácilmente si tomaba frío. También les dije que su hermanita de dos años estaba llorando porque su mamá había muerto.

Durante el tiempo de oración, Ruth, una niña de 10 años oró con la acostumbrada seguridad consciente de los niños africanos: "Por favor Dios", oró, "mándanos una bolsa de agua caliente. Mañana no servirá porque el bebé ya estará muerto. Por eso, Dios, mándala esta tarde". Mientras yo contenía el aliento por la audacia de su oración la niña agregó: "Y mientras te encargas de ello, ¿podrías mandar una muñeca para la pequeña, y así pueda ver que Tú le amas realmente?"

Frecuentemente las oraciones de los chicos me ponen en evidencia. ¿Podría decir honestamente "Amén" a esa oración? No creía que Dios pudiese hacerlo. Sí, claro, sé que Él puede hacer cualquier cosa. Pero hay límites, ¿no? Y yo tenía algunos grandes "peros". La única forma en la que Dios podía contestar esta oración en particular, era enviándome un paquete de mi tierra natal. Había ya estado en África casi cuatro años y nunca jamás recibí un paquete de mi casa. De todas maneras, si alguien llegara a mandar alguno, ¿quién iba a poner una bolsa de agua caliente?

A media tarde cuando estaba enseñando en la escuela de enfermeras, me avisaron que había llegado un auto a la puerta de mi casa. Cuando llegué el auto ya se había ido, pero en la puerta había un enorme paquete de once kilos. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Por supuesto no iba abrir el paquete yo sola, así que invité a los chicos del orfanato a que juntos lo abriéramos.La emoción iba en aumento. Treinta o cuarenta pares de ojos estaban enfocados en la gran caja.

Había vendas para los pacientes del leprosario y los chicos un poco aburridos. Luego saqué una caja con pasas de uvas variadas, lo que serviría para hacer una buena tanda de panecitos el fin de semana. Volví a meter la mano y sentí... ¿sería posible? La agarré y la saqué... ¡Sí, era una bolsa de agua caliente nueva! Lloré... Yo no le había pedido a Dios que mandase una bolsa de agua caliente, ni siquiera creía que Él podía hacerlo.

Ruth estaba sentada en la primera fila, y se abalanzó gritando: "¡Si Dios mandó la bolsa, también tuvo que mandar la muñeca!". Escarbé el fondo de la caja y saqué una hermosa muñequita. A Ruth le brillaban los ojos. Ella nunca había dudado. Me miró y dijo: "¿Puedo ir contigo a entregarle la muñeca a la niñita para que sepa que Dios la ama en verdad?"

Ese paquete había estado en camino por cinco meses. La había preparado mi antigua profesora de religión, quien había escuchado y obedecido la voz de Dios que la impulsó a mandarme la bolsa de agua caliente, a pesar de estar en el ecuador africano. Y una de las niñas había puesto una muñequita para alguna niñita africana cinco meses antes en respuesta a la oración de fe de una niña de diez años que la había pedido para esa misma tarde.

Esto nos habla de la fuerza que tiene la oración que se hace con fe y confianza.

Oración del Buen Humor Santo Tomas Moro

Oración del buen humor
Autor: Santo Tomas Moro
Martir Franciscano y Patrono
de los políticos.

Concédeme, Señor, una buena digestión,
y también algo que digerir.

Concédeme la salud del cuerpo,
con el buen humor necesario para mantenerla.

Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar
lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante
el pecado, sino que encuentre el modo de poner
las cosas de nuevo en orden.

Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento,
las murmuraciones, los suspiros y los lamentos y no
permitas que sufra excesivamente por ese ser tan
dominante que se llama: YO.

Dame, Señor, el sentido del humor.
Concédeme la gracia de comprender las bromas,
para que conozca en la vida un poco de alegría y
pueda comunicársela a los demás.

Así sea.

La Bola de la Vida por Albert Einstein

La vida es como jugar con una pelota en la pared,
Si fuera jugada una pelota azul, ella volverá azul,
Si fuera jugada una pelota verde, ella volverá verde,
Si la pelota fuera jugada franca, ella volverá franca,
Si la pelota fuera jugada con fuerza, ella volverá con fuerza.

Por eso nunca juegue una pelota de la vida, de manera que
Usted no esté preparado para recibirla.

La vida no da, ni presta,
No se conmueve ni se apiada,
Todo lo que ella hace es
retribuir y transferir,
aquello que nosotros le ofrecemos.

Albert Einstein

Bendito Amor PPS basado en la oracion gestaltica de Fritz Perls por Sergio Sinay

miércoles, 24 de febrero de 2010

El Hombre y el Arbol

Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él, trepaba al árbol hasta el tope y éste le daba sombra. El amaba el árbol y el árbol amaba al niño.

Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol.

Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste: "¿Vienes a jugar conmigo?" Pero el muchacho contestó: "Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos".

"Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero... Pero puedes tomar todas mis manzanas y venderlas. De esta manera obtendrás el dinero para tus juguetes".

El muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero, y el árbol volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca volvió y el árbol volvió a estar triste.

Tiempo después, el muchacho regresó. El árbol feliz le preguntó: "¿Vienes a jugar conmigo?"

"No tengo tiempo para jugar. Debo trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?"

"Lo siento, no tengo una casa, pero... tú puedes cortar mis ramas y construir tu casa con ellas". El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez. . . el árbol volvió a estar triste y solitario.

Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó: el árbol estaba encantado. "¿Vienes a jugar conmigo?" le preguntó.

"Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?".

"Usa mi tronco para que puedas construir uno y así navegar y ser feliz". El hombre cortó el tronco y construyó su bote y con él se fue a navegar por un largo tiempo.

Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: "Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte ni siquiera manzanas".

"No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar.... ahora ya estoy viejo".

Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo, "Realmente no puedo darte nada.... la única cosa que me queda son mis raíces muertas".

"Yo no necesito mucho ahora, sólo un lugar para descansar. Estoy tan cansado después de tantos años". "Bueno, las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven siéntate conmigo y descansa".

El hombre se sentó junto al árbol, y éste feliz y contento sonrió con lágrimas.

Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros padres y maestros. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con papá y mamá... Cuando crecemos los dejamos..... sólo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas... No importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Tú puedes pensar que el muchacho es cruel contra el árbol, pero es así como nosotros tratamos a nuestros padres... Valoremos a nuestros padres mientras los tengamos a nuestro lado y si ya no están, que la llama de su amor viva por siempre en tu corazón y su recuerdo te dé fuerza cuando estás cansado.

Y sepamos que siempre tenemos además otro Padre en quien descansar.